El origen del carnaval en Argentina es una historia larga y muy rica, donde se mezclaba la política, religión y la cultura de diversos países. El carnaval fue traído a Argentina por los primeros españoles, y se tiene la noción de que las primeras presentaciones se realizaron hacia mediados del siglo XVIII, donde la cultura negra tuvo mucha importancia para darle colorido, por lo que forma parte de los días festivos de Argentina.

Ya en 1771 el Gobernador de Buenos Aires Juan José Vertíz implantó los bailes de carnaval en locales cerrados. Para 1839 se permitieron las máscaras y comparsas, además de los cohetes, luego de la debida autorización de la policía.

Muchos meses antes de Carnaval en las ciudades y pueblos a lo largo de Argentina hay hombre, mujeres y niños preparando sus trajes, disfraces, carrozas y pasos de baile para la gran celebración. El carnaval une a todos los argentines en una misma celebración de fiesta.

El carnaval es una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma Cristiana, por lo general se celebra por tres días, ya sea en febrero o marzo, según corresponda. Aunque en la mayoría de los lugares las celebraciones comienzan varias semanas antes

La celebración del Carnaval está a pleno en distintas zonas de la Argentina y los desfiles de comparsas y carrozas exhiben sus trajes y contagian al público con su derroche de colores, ritmo y alegría desbordante.

Los feriados de carnaval fueron establecidos en 1956, durante 20 años el carnaval, originalmente era fiesta pagana de fertilidad agrícola y luego, desde la Edad Media, incorporada al Cristianismo, fue considerado como feriado nacional hasta el año 1976 en que fue eliminado del calendario de feriados.

Con el decreto 1584/10 se restablecieron, con lo cual a partir del año 2011 volvieron a considerarse Feriado Nacional.