Uno de los más hermosos días feriados en Argentina es el día en el que se celebra la Inmaculada Concepción, una celebración a la Virgen María y al dogma que la sitúa como inmaculada desde el mismo momento de su concepción en el vientre materno. Esta celebra la fe en Dios, en Jesucristo y la fe en María, virgen en el parto, antes del parto, pero sobre todo después del parto.

Todos conocen el papel que la devoción mariana ha jugado en la historia de la religión católica, el cristianismo ha encontrado en ella un soporte importante y el vehículo para la fe y su expresión sobre todo en las masas populares. Por eso el 8 de diciembre se conmemora la inmaculada concepción de María como uno de los días festivos de Argentina, porque es la celebración a lo que ella significa para los fieles y la creencia en su pureza, que sostiene a su vez la verdad de la palabra de Dios y su divinidad.

María es la representación de lo que debe ser una madre, la expresión del sacrificio, de la bondad y de la propiedad del amor materno, que rebasa todas las fronteras y es por sí mismo suficiente dicha a la vez que suficiente calvario.

El Día de la Inmaculada Concepción de María en Argentina, los feligreses van de gala a las iglesias, templos y capillas de todos los poblados y ciudades, es un día en el que las flores colman las iglesias y se hace procesiones hermosas en el más reluciente día de la Iglesia y la comunidad cristiana.

Entre los días festivos de Argentina hay muchos, pero el día de la celebración de la virgen María en su inmaculada concepción, es uno de los más seguidos, ya que la Virgen María fue declarada inmaculada desde su concepción, libre de pecado, y es por ello que su ascensión fue tanto espiritual como física, porque ella estaba preparada por Dios para estar a su lado cerca, al lado también de su hijo Jesucristo.